Jason Day: Como pez en el agua

   Jason Day es un actor peruano que ha vivido en los últimos años entre Los Ángeles y Lima, y vuelve al Perú para protagonizar el remake de Muñeca Brava, que en su versión nacional se llamara Corazón Rebelde. Jason tiene en su haber series, obras de teatro y películas de éxito, como actor y como persona posee criterio y encanto. El protagonista de la película “Mancora” ahora se enfrenta a su primer trabajo en una telenovela.

 ¿Cómo te sientes de volver a trabajar en Perú?
“Me siento como pez en el agua. Me siento cómodo, seguro, querido, respetado y entusiasmado de volver a trabajar en mi idioma, en mi país, con mi gente y para mi gente.”

¿Cómo te animaste a volver a trabajar en Perú?

“No fue difícil, solo era cuestión de que una buena productora me hiciera una buena propuesta. Me gustó que la historia fuera un éxito seguro. Que se supiera exactamente qué se quería hacer, por qué y para quién. Y a mí, que la popularidad en general no me ha acompañado, me sonaba a algo muy interesante.”

¿Es la primera novela con un formato clásico que haces?

“Sí, de hecho esta es solamente la segunda vez que me involucro en un proyecto para la televisión. Ahora que estoy entrando al tercer mes de rodaje puedo decirte que, por un lado el ritmo del rodaje es tan agobiante que por momentos me siento como un esclavo, sin vida fuera del trabajo.  Aunque, por otro, la satisfacción de poder resolver buenas escenas bajo tanta presión, enfrentando el reto de los saltos de tiempo entre escenas de distintos capítulos, manteniendo los estados de ánimo y las necesidades específicas del personaje, es fascinante. Pero lo más interesante es haberme puesto como objetivo el conseguir veracidad, sinceridad y frescura en el interior de un género tan acartonado como es el de la telenovela y ver que, de la mano de estos grandes actores y excelentes directores, pareciera que lo estamos consiguiendo.”

¿Cómo te sientes con este nuevo género?

“Me siento muchas veces desconcertado por las enormes licencias que se toma el género. Lo inverosímil debe ser resuelto de una manera verosímil y, si no voy bien guiado y bien acompañado, me pierdo. Es muy fácil y peligroso dejarse seducir por los malos hábitos y comenzar a actuar en vez de realmente ser, estar y hacer por lo recurrente de las formulas simuladas, los estereotipos y eso de creer que el público de la telenovela es menos exigente que el de otros géneros. Por momentos, creo que estoy en un híbrido entre la telenovela, la serie de televisión y varias pequeñas películas. Este proyecto solo tiene, de la telenovela clásica, la estructura, el esqueleto. La puesta en escena es de un naturalismo y una velocidad que escapan al género.  Así es que no estoy seguro de cuanto estoy consiguiendo experimentar del mundo de la telenovela.”

¿Qué diferencias encuentras con el cine?

“El tiempo es el elemento fundamental para conseguir buenos resultados. El cine, en general, se hace con tiempo. Y allí es donde los actores que usamos la reflexión, el estudio minucioso del guión, el detalle y la búsqueda de frescura, veracidad y sinceridad de nuestra interpretación, nos sentimos más seguros.
En el cine, además, no hace falta dar tanta información como en la televisión porque el director tiene muchos otros recursos para comunicar. La televisión, sin embargo, llega a muchísimas más personas, entra a su casa, noche tras noche, uno se vuelve parte de la familia, de la vida diaria de las personas y eso tiene un encanto, una magia muy especial.”

¿Dónde te sientes más cómodo, haciendo cine o televisión?

“Sin duda, me siento más cómodo en el cine. Que es lo que siempre quise hacer, desde que tengo memoria.”

Cuéntame de este nuevo  personaje

“Por fuera, Rodrigo es un ejemplo de chico exitoso, es seguro, práctico y bien resuelto. Por dentro, es un caos: no comprende la relación que tiene con su padre, vive en una casa en que dos personas están, desde hace mucho tiempo, encerradas en sus habitaciones; está enamorándose de una mujer que le pondrá la vida de cabeza pero no puede evitar caer en las garras de ese amor que lo tortura en silencio; por momentos es el hombre de la casa, tiene que mostrarse seguro aún cuando no sabe ni qué hacer. Estoy tratando de darle vida propia, brillo, luz. Trato de que Rodrigo sorprenda, que sus reacciones y acciones sean siempre verdaderas y que no las podamos anticipar. Pero es un chico de 21 años y quiero, sobre todas las cosas, respetar al personaje escrito por los guionistas.”

¿Cómo resumirías tu experiencia en la película Máncora?

Filmando Mancora sentí que estaba en el lugar en que quería estar. Un rodaje altamente profesional, con grandes actores y con altos niveles de exigencia. Trabajé mucho en el mundo interior de Santiago, quise que no se reconociera a un actor detrás del personaje. Si conseguía que se viera como un chico atormentado de su edad y de su condición social, entonces había logrado mi objetivo. Contar la historia, era asunto del director. Máncora me abrió las puertas a muchas cosas nuevas, a una representación de lujo en Los Angeles y a sentarme con ejecutivos, directores, guionistas, productores y directores de casting de mucho prestigio en Hollywood.  A Máncora, le debo mucho.”

¿Cómo te va por Estados Unidos?
“Me va bien. Para mi sorpresa, me siento en casa. Es un país que abraza a quien llega a trabajar, a tomarse en serio lo suyo y a poner todo de sí. Son momentos difíciles para el país, las estructuras internas están debilitadas, las clases medias han sufrido un deterioro en la calidad de su educación y de sus condiciones de vida y eso le va a pasar factura al país que mantuvo muy en alto la frente por demasiado tiempo sin atender problemas que venían creciendo por dentro. Pero aun así, es el país que lo tiene todo, donde convergen todas las culturas y donde constantemente se producen explosiones de creatividad, surgen nuevas tendencias, corrientes y estilos.  Me gusta Los Angeles pero mi próximo destino es Nueva York. No estoy apurando pero, allá voy.”

¿Qué proyectos tienes?

“Al terminar Corazón Rebelde, me preparo para dirigir un cortometraje que he venido elaborando desde hace algún tiempo y luego pondré toda mi energía en la película Orquideas del Paraíso, un western amazónico que será dirigido por el argentino Jorge Caterbona. Se trata de una coproducción americano-argentina filmada íntegramente en la selva peruana. Será una película con mucho sabor latino contada por un director que conoce de cerca el cine de género, con un elenco internacional y una historia épica puesta en 1900, creo que sorprenderá.”

Foto: Cortesía

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