Sting y Beto Cuevas estuvieron aprendiendo en Colombia

Escribir es muy fácil cuando se ama lo que se hace, y es tan difícil cuando se tiene que expresar en pocas palabras, la magnificencia de haber estado cara a cara con alguien que ha marcado la diferencia, en este caso en materia musical.

Con la sobriedad que caracteriza a los ingleses de cepa, Sting habló sobre música, educación y todo lo que piensa hacer hasta el día en que ya no esté presente en este mundo. Él es concreto, puesto en su sitio, serio pero amable, parece aterrizado e inspira admiración. Fue maestro de escuela y dejó de serlo porque no ganaba lo suficiente y gracias a ello, nos hemos deleitado con la magia de su música. Llegó a Pasacaballos en Cartagena a conocer de cerca la problemática de una comunidad muy pobre de nuestro país. Se dejó seducir por el magno proyecto de “Learning for Life” que hace obras filantrópicas con músicos reconocidos para recaudar fondos para la educación de los niños menos favorecidos de Latinoamérica.

En menos de tres semanas Sting estuvo en el evento de Earth Day, viajó a Cartagena, luego voló a Caracas, Venezuela para dar otro concierto de Learning for Life y regresó a Colombia, esta vez, a Bogotá para tocar por primera vez en un concierto en el cual se recaudaron US$150.000 para que los niños de la localidad bolivarense de Pasacaballos puedan por fin estudiar.

Con la humildad que debe caracterizar a un hombre de verdad, Sting dijo que esta ha sido una gran experiencia en donde aprendió más sobre las necesidades sociales. Sobre la música agregó, que entre más se sabe, más hay por aprender, que es su religión y que no sabría vivir sin ella. También nos enseñó que de él tenemos que esperar, lo inesperado, porque las sorpresas son mejor, que la edad nunca es problema cuando lo que se hace se hace con amor, pasión y voluntad, que aunque se es serio, una broma oportuna puede llenar de luz un recinto lleno de personas que quizás no vuelva a ver, que si empiezan a pagar mejor a los profesores, él regresaría a un salón de clases, que se va feliz de Colombia y que tiene ganas de volver.

En cuanto a Beto Cuevas, su compañero de tarima, les puedo contar que ama la música tanto como su homólogo británico y que lo que más le gustó de haber sido parte de esta noble causa fue haber conocido la sencillez verdadera reflejada en los niños de Pasacaballos, que a pesar de vivir en la pobreza, jamás borraron su inocente sonrisa llena de gratitud.

Fotos Cortesia: “Learning For Life” by Buchanan’s Forever y Diane E. Coppini

One thought on “Sting y Beto Cuevas estuvieron aprendiendo en Colombia

  • 11/05/2010 at 12:30 pm
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    Me encanta el artículo y claramente Sting!!!! es un genio musical y una persona admirable! Que bonitas palabras para describir tanta magia….

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